"Los hombres de más amplio intelecto saben que no existe una verdadera distinción entre lo real y lo irreal; que todas las cosas aparecen tal como son tan sólo en virtud de los frágiles sentidos físicos y mentales mediante los que las percibimos; pero el prosaico materialismo de la mayoría tacha de locuras a los destellos de clarividencia que traspasan el vulgar velo del empirismo chabacano."

viernes, 25 de febrero de 2011

La llamada de la trompeta

El arte, en cualquiera de sus manifestaciones, es algo maravilloso. Esa catarsis por la que rogamos para liberarnos de todo aquello que internamente nos consume. Pero como todo, es un arma de doble filo. Díganme pesimista, díganme como quieran, pero lo único que veo es cómo históricamente todo se repite. Hemos desgastado como raza humana todos los temas existentes en forma de canciones u obras plásticas, es como si estuvieramos en la espera de una voz que gritara desde éste desierto “Observen, ¿no ven nada malo con ésta imagen?”.
Pero en lugar de cuestionarnos e indagar en el existencialismo del que actualmente carecemos, evadimos como cobardes eso que realmente nos enriquecería como individuos.
No somos más que adictos al conocimiento con la esperanza de encontrar mediante la ciencia alguna respuesta a toda esta incertidumbre, evadiendonos, temerosos de una mirada y evaluación introspectiva.
“Estás loca”, “sos una demente”, éstas etiquetas sociales ya las he escuchado innumerables veces y, para ser honesta, me siento orgullosa de ello. La tan afamada normalidad es pura estadística, es como estar en el punto medio de la campana de Gauss, o como dijo Séneca en su libro “Sobre la felicidad” : “… el camino más frecuentado y más famoso es el que más engaña. Nada importa, pues, más que no seguir, como ovejas, el rebaño de los que nos preceden, yendo así, no a dónde hay que ir, sino a donde se va”.
Díganme soñadora, idealista, pero me resulta evidente como cada vez nos llenamos de más y más objetos, cosas materiales, y mi impresión es que con ello simplemente intentamos llenar el vacío interno de una identidad en búsqueda de un significado real.

¿Cuál es mi objetivo con todas estas palabras? No pretendo ser dueña de la verdad, ésta no es más que mi visión y, en base a ella, quisiera invitar a quienes les interese a ser valientes y buscar su propia verdad, su propia identidad y aquello que realmente les enriquezca como seres humanos.

jueves, 27 de mayo de 2010

sin título

...Un enjambre de criaturas moribundas, sucias y amontonadas
se pechan y en cada empujón se descuartizan un poco más.
Son todos zombies ya sin hambre, sin sed de sangre,
¿qué es una bestia sin su pulsión salvaje?.
Entonces ellos corren a toda velocidad y buscan un escondite para sus auras. Y si su esencia lumínica es inherente a su propia existencia,
tal vez hoy esté de suerte y la teoría halle un soma donde transmutar.










(sinceramente, ¿dirías que me importa?)

martes, 24 de noviembre de 2009

the truth is a virus.


El sapo mintió, jamas se convirtió en Príncipe, obtuvo su beso y saltó lejos del castillo de legos.
Quedé ahí, mientras se escapaba la araña que aparece en los sueños que te trauman y los helechos se comían mis tripas como si fuera una cena más.
Escapé como mi instinto indicó a la piernas un correr que desconocía, pavoroso.
Mientras cosía los pedazos que alguna vez estuvieron unidos formándome, un temblor invadió los rinconces más profundos e indómitos del universo paralelo en el que me encontraba.
Un temblor que estaba anhelando, tan fuerte que fuera capaz de derrumbar las raíces del castillo y sus helechos.