"Los hombres de más amplio intelecto saben que no existe una verdadera distinción entre lo real y lo irreal; que todas las cosas aparecen tal como son tan sólo en virtud de los frágiles sentidos físicos y mentales mediante los que las percibimos; pero el prosaico materialismo de la mayoría tacha de locuras a los destellos de clarividencia que traspasan el vulgar velo del empirismo chabacano."

domingo, 25 de octubre de 2009

Yo soy.

Quiero dejar de tratar de convertirme en y ser, sea lo que eso sea; deshacerme de mí, romper mis corazas y crearme una vez más.
No sé cuanto soy yo y cuanto es ajeno, la barrera que nos separa es difusa y antes de que una fusión me destruya tengo que morir y renacer como tantas veces he hecho.
Las cenizas de mi resurgimiento, como las de todos, están cargadas de sabiduría.
Aprender, procesar, digerir;
cambiar y cambiar en un mismo envoltorio llamado cuerpo.
Ésta es la muerte a la que tantos temen, la interna, la introspectiva.
Es cierto que un espejo ayuda a enfrentarse a sí mismo, pero no refleja lo invaluable de lo inmaterial.
¿Podés descifrar lo que estás tratando de ser?
Solo te falta algo verdadero, no necesitas creer ni en lo que yo digo.