...Un enjambre de criaturas moribundas, sucias y amontonadas
se pechan y en cada empujón se descuartizan un poco más.
Son todos zombies ya sin hambre, sin sed de sangre,
¿qué es una bestia sin su pulsión salvaje?.
Entonces ellos corren a toda velocidad y buscan un escondite para sus auras. Y si su esencia lumínica es inherente a su propia existencia,
tal vez hoy esté de suerte y la teoría halle un soma donde transmutar.
(sinceramente, ¿dirías que me importa?)
Me he zambullido fuera y dentro de este espacio quizá por demasiado tiempo y ahora me destripas, construyes un altar con mis órganos y allí, como sumo sacerdote, predices mi futuro. Te conozco, no tu nombre pero tu juego, conozco tu realidad y descifraste la mía, impulso bipolar, demencia racional, lo más real que logré es esta irrealidad. Destruíme una vez más.
"Los hombres de más amplio intelecto saben que no existe una verdadera distinción entre lo real y lo irreal; que todas las cosas aparecen tal como son tan sólo en virtud de los frágiles sentidos físicos y mentales mediante los que las percibimos; pero el prosaico materialismo de la mayoría tacha de locuras a los destellos de clarividencia que traspasan el vulgar velo del empirismo chabacano."